Tipos de Anestesia

Se le llama anestesia tanto al estado inducido como a las sustancias utilizadas para adormecer o bloquear parcialmente o de manera total la sensibilidad nerviosa, de forma inducida, artificial y controlada, de una manera temporal, ya sea en una determinada zona del cuerpo o en su totalidad, para mediante el bloqueo de las señales nerviosas lograr la desensibilización, táctil, motora y/o muscular, así como al dolor, por medio de diversos métodos de aplicación de fármacos y drogas anestésicas, que se aplican dosificándose de manera controlada y exacta por parte de un anestesiólogo, quien es la persona capacitada para su aplicación y dosificación precisa.

Se trata de un tratamiento médico que se utiliza principalmente durante las intervenciones quirúrgicas y otros procesos médicos que pudieran producir efectos dolorosos o molestos para el paciente.

Como ya se señaló antes la aplicación de la anestesia corre a cargo de un anestesiólogo que es un médico capacitado en su aplicación y dosificación exactas, para el tipo de procedimiento médico que se esté aplicando (ya sean estos gases que se combinan con oxígeno o en su caso fármacos como anestésicos locales), tomando en cuenta factores como la edad, sexo, complexión y estado general del paciente, así como de factores tales como interacciones medicamentosas, alergias, o el consumo de algunas sustancias por parte del paciente, que pudieran tener algún efecto sobre la aplicación de los anestésicos en dicho paciente, para en consecuencia regular o posponer la aplicación de algún determinado anestésico, para evitar complicaciones para el paciente. Así mismo es el encargado de revisar todas las funciones vitales de los pacientes durante las intervenciones quirúrgicas y realizar la “reanimación” de los efectos de los anestésicos.

Aparato para suminstrar anestesia

Durante las cirugías se aplican diversos anestésicos, que son bien dosificados por el anestesiólogo.

Clasificación de los tipos de anestesia:

Tipos de anestesia por el rango de acción:

  • Generales
  • Regionales
  • Locales

Tipos de anestesia por la forma de aplicación:

  • Inalados
  • Inyectados
  • Suministrados por medio de aerosoles o aspersores
  • En crema o ungüento

Breve historia de la anestesia.- Se conoce el uso de diversos métodos poco eficientes para calmar o erradicar el dolor durante las intervenciones quirúrgicas (amputaciones y diversas lesiones), desde tiempos muy remotos por medios tales como provocar la inconciencia o el adormecimiento tras una contusión en la cabeza (“noquear” al paciente), el uso de diversas posiones y brebajes a base de distintas hierbas y drogas como el opio, beleño, marihuana y mandrágora entre otras, utilizados por diversos pueblos dentro de su medicina tradicional, así como el uso excesivo de la ingesta de bebidas alcohólicas para lograr cierta inhibición del dolor y la conciencia, pero cuyos resultados posteriores eran poco más que ineficientes y tendían a producir efectos secundarios no deseados.

Sin embargo los intentos más sistemáticos por lograr un tipo de inhibidor del dolor, lo podemos encontrar en los primeros pasos dados concienzudamente a ese respecto, por parte de los médicos grecolatinos Hipócrates y Galeno (por ejemplo utilizando esponjas soporíferas de opio, mandrágora y beleño), así como el uso de vino revuelto con opio (láudano), para aminorar el dolor. Durante la edad media se utilizaban diversas combinaciones de sustancias calmantes como la utilizada por el fraile y medico Teodorico de Lucca (siglo XIII), que consistía en una esponja empapada de jugo de mora verde, extractos de mandrágora, beleño, opio y otros elementos que se aplicaban en el rostro del paciente (la esponja se ponía en la nariz para que este inhalara las sustancias y se durmiera). En 1275 el médico Ramón Llull descubrió el vitriolo dulce o éter etílico, pero no fue sino hasta el siglo XVI, cuando Paracelso experimentó con esta sustancia con animales observando que estos se dormían y dejaban de sentir, sin embargo su uso aún fue limitado. Joseph Priestley en 1772 descubre el óxido nitroso (gas hilarante), iniciándose la experimentación y uso de este gas para anestesiar, por parte de médicos posteriores. No es sino hasta finales del siglo XIX y ya entrado el siglo XX, que se generaliza el uso de anestésicos para realizar operaciones quirúrgicas, tras el descubrimiento de anestésicos como el Eteno, el tricloroeteno, el ciclopropano y el gas Xenón entre otros, como anestésicos generales y diversos fármacos (opiáceos y no opiáceos generalmente inyectables), que se utilizan como anestésicos locales o combinados con otros anestésicos según lo requiera el caso.

inyeccion de enestesia

Buena parte de los anestésicos generales y regionales se aplican mediante inyecciones.

Principales tipos de anestésicos según el rango de acción:

Anestesia general.- Se trata de aquella cuyos efectos permiten que el paciente caiga en un estado de inconciencia o letargo, en la cual las sensaciones de dolor son inhibidas completamente durante el tiempo que dure la cirugía. Las sustancias anestésicas son suministradas por inhalación (gases anestésicos), o por inyección intravenosa de sustancias anestésicas (y en su caso, algunos relajantes musculares). El suministro del anestésico que se esté aplicando y dosificado cuidadosamente por el anestesiólogo durante el lapso que dure la operación, lo que evita al paciente los dolores y/o molestias que se causan durante los tratamientos quirúrgicos, así como ayudando a los cirujanos al relajar los músculos y evitar movimientos involuntarios por parte del paciente que pudieran producir inconvenientes durante la cirugía.

Anestesia regional.- Esta es aquella que se emplea para adormecer un área extensa del cuerpo pero no todo el cuerpo, sin que se pierda necesariamente la conciencia durante procesos quirúrgicos partos u otros motivos médicos (aunque en personas de complexión débil o niños suele existir inhibición de la conciencia al utilizar anestésicos regionales, por lo que su uso es delicado y minuciosamente verificado por el anestesiólogo). Suele inducirse mediante la inyección de alguna sustancia anestésica en un grupo nervioso que permita adormecer un área mayor (por ejemplo la mitad del cuerpo). También suele combinarse con la anestesia general dependiendo de las necesidades que considere el anestesiólogo y los cirujanos para algún tratamiento quirúrgico.

Anestesia local.- Se trata de aquella en la que se insensibiliza una zona limitada del cuerpo, en la que se va a realizar algún procedimiento quirúrgico menor (extirpar alguna muela, revisar oídos, ojos o garganta, alguna intervención local cutánea, etc.), en donde no se requiere la pérdida de la conciencia del paciente ni el adormecimiento o insensibilización de una zona extensa. Este tipo de anestesia puede realizarse de diversas formas como por medio de inyecciones de anestésicos locales, ungüentos anestésicos y esprit (aspersores) cutáneos. Estos suelen ser utilizados para intervenciones y procedimientos en los que no hace falta insensibilizar grandes porciones de tejido, como músculos, piel o los nervios, por lo que se utilizan medicamentos anestésicos usando para ello diversos medios para las aplicaciones de estos medicamentos como, gotas, pomadas o ungüentos, e inyecciones, que bastan para producir un adormecimiento de la zona tratada durante los periodos cortos que se necesitan para estos procedimientos “sencillos”, así como para adormecer zonas irritadas o adoloridas (como los anestésicos para afecciones de garganta), teniendo poca repercusión general en el paciente.

Tipos de anestésicos según su forma de administración:

Inalados.- Se trata generalmente de sustancias gaseosas que se utilizan como anestésico general, ya que adormecen a la persona al grado de la inconciencia y desensibilizan de manera general al cuerpo. Son ejemplos el óxido nitroso o gas hilarante (N2O), y el gas xenón, así como líquidos volátiles como éter dietilico, cloroformo, isoflurano, enflurano, sevoflurano, desflurano y helotano entre otros, así como las antaño utilizadas sustancias soporíferas que se utilizaban antiguamente.

Inyectados.- Se trata de diversas sustancias anestésicas (y analgésicas), que se suministran al paciente de manera inyectada, para insensibilizar la zona que se tratará por lo que son anestésicos generalmente anestésicos regionales o locales, aunque también los hay generales. Algunos de ellos son el tiopental sódico o pentotal sódico, la quetamina, el propofol, la benzocaína, la ametocaina, la proparacaína, la procaína y varios derivados de la cocaína y opiáceos.

Se debe señalar que estas sustancias deben ser bien dosificadas por el anestesiólogo, puesto que son compuestos que pueden causar algún tipo de daño e incluso adicción, sino son utilizados correctamente.

Gotas.- Se trata de diversas soluciones que se administran por medio de gotas para realizar tratamientos en ojos, oídos y garganta. Son medicamentos anestésicos y analgésicos tales como la proparacaína, la teracaína, la bupivacaína y la lidocaína.

Ungüentos.- Son anestésicos locales que se aplican de manera cutánea para insensibilizar la piel o los músculos de una determinada zona corporal (suelen ser utilizados junto con otros medicamentos para calmar dolores intensos). Algunos de estos ungüentos (también los emplastos de algunas hierbas con propiedades anestésicas), cuentan en su composición con anestésicos como la lidocaína o derivados de plantas como el clavo de olor o la valeriana entre otros componentes.

En sprint (atomizadores).- Son anestésicos locales que se aplican de manera cutánea para insensibilizar determinada zonas a tratar (por ejemplo para tratar alguna herida leve, golpes, u operaciones dermatológicas leves), esparciéndose mediante un atomizador (como la lidocaína), en la zona a tratar, teniendo efectos únicamente en la zona cutánea y en los tejidos adyacentes durante un breve tiempo.

Ingeridos.- Se trata de medicamentos que poseen efectos anestésicos y que pueden presentarse en forma de pastillas, es el caso de sustancias como la ketamina o el gamma-hidroxibutirato (usado más en inyecciones), que se solían utilizar como anestésicos en seres humanos, pero cuyo uso decayó por los efectos adversos y adictivos que producen, siendo utilizados únicamente como anestésicos en algunas ocasiones en animales. Otros anestésicos ingeridos son algunos preparados (pociones), de diversas hierbas utilizadas dentro de la medicina tradicional de varios pueblos.

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